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La corriente naturalista

· Por Fran

Nuestro punto de inflexión ha llegado. Si has ido siguiendo el blog habrás notado que la línea de actuación para el fomento de nuestra salud se aleja notablemente de lo marcado por la sociedad actualmente. Si la idea de usar maquinas de peso o aglomerarte en un gimnasio da lugar a un pensamiento cerrado y poco gratificante, puede que te agrade la corriente a la que siempre hemos pertenecido, la naturalista.

Desde tiempos remotos las personas hemos establecido un vinculo con la naturaleza. Conforme han pasado los siglos, se ha evolucionado a una vida más artificial. Esto conlleva a perder nuestras raíces, y más si somos adoctrinados desde bebe. Nada mas echando un ojo al pasado y otro al presente, nuestro día a día de vivencias, relaciones y desempeños se ha resumido en estrés, comida rápida, espacios cerrados y polución. Tras este tipo de vida, muchas personas sienten señales de llamada por parte de la naturaleza, y les pide a gritos retomar, aunque sea por unas horas, la conexión con su origen. Nuestro cuerpo siempre necesitará la energía de la naturaleza, tanto de los alimentos, del clima o de los movimientos.

La corriente naturalista no es más que la opositora a las tantas artificiales que existen actualmente. Puede no llamar la atención por la falta de maquinas gigantescas o por la necesidad de establecer rutinas en la vida, pero existen aspectos importantes en esta forma de vida. El sendero que te lleva al objetivo es sencillo, asequible y práctico. Además de la dimensión lúdica encontrada en esta corriente, la meta o el final del camino es amplia y grande, para que todos aquellos que se embarquen en el camino puedan llegar y cumplir así su objetivo. Es importante destacar, que esta corriente no solo es un medio para obtener una buena salud e imagen física, sino que ayuda a encontrar un sentido a nuestra existencia y a nuestra forma de vivir. Con el fin de recordar que nuestro enlace con la naturaleza será permanente y reciproco, este apartado está destinado a conocer los siguientes aspectos de la naturaleza.

El clima

Parece ser que el clima se ha quedado en ese aspecto que solo le damos importancia a la hora de elegir nuestro vestuario. La meteorología es importante en nuestra salud, ya no solo hablando con respecto a la fisiología de nuestro cuerpo, sino a la parte psicológica y mental que hacen reaccionar de una manera u otra según la climatología. Sin ir más lejos, las personas creen nacer en primavera, vivir plenamente en verano y decaer en otoño, para morir en la época invernal. Debemos tener en cuenta la repercusión sustancial que tiene la meteorología en nuestro organismo, por lo que os hablaremos de varios aspectos que tienen incidencia en nuestra salud.

El movimiento

No hace falta ser un sabio de física cinemática para evidenciar que el movimiento es el aspecto en el que más podemos incidir a la hora de mejorar nuestra salud. No solo hablamos de correr o realizar ejercicios de fuerza, si no que vamos mas allá y buscamos los movimientos que prácticamente un niño pequeño realizaría sin notar dificultades en cuanto a su ejecución. Pero claro, hasta los críos sufren hoy día un proceso de "desnaturalización" gracias a la moderna sociedad que no cesa en poner obstáculos a nuestras raíces. ¿Queréis saltar todos los impedimentos posibles?

Las posibilidades corporales

La naturaleza ha otorgado a algunas especies unas capacidades increíbles. La velocidad del guepardo, la fuerza de un escarabajo o la agilidad de un gato son unos ejemplos que pueden ser envidiados por el ser humano. Pero... ¿De verdad sabéis que posibilidades tiene vuestro cuerpo?

La experimentación

Digamos, que para muchos, experimentar es... vivir. La novedad, la curiosidad, la adquisición de conocimientos o habilidades producen un enriquecimiento en la calidad de vida de las personas. Pero a veces, nos empecinamos en no dejar experimentar a los demás o incluso, a nosotros mismos. ¿Será por falta de información?

El juego

Primero lo disfrutábamos de niños, despuéslo evadíamos en la adolescencia. No mucho mas tarde lo añorábamos cuandoadultos y finalmente, lo perdemos en la vejez. Hablamos del juego y de nuestracapacidad de recreación, esa característica intrínseca del antiguo niñotravieso que correteaba sin ton ni son, de esa chiquilla que le encantaba saliral parque con sus amigos, del crio que explicaba las reglas del siguiente juegoo del chaval que se las saltaba a su antojo para ganar. ¿Qué ha pasado connuestra raíz más divertida?

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